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Messi igualó a Klose como máximo goleador de los Mundiales: hat-trick en el debut ante Argelia

Veinte años después de su primer gol contra Serbia, Messi le hizo un hat-trick a Argelia en el debut del Mundial 2026, llegó a 16 goles e igualó a Klose como máximo goleador histórico de los Mundiales. Por primera vez, un argentino toca la cima.

Messi igualó a Klose como máximo goleador de los Mundiales: hat-trick en el debut ante Argelia

Había una vez un pibe de 18 años que entró desde el banco contra Serbia y Montenegro, en Alemania 2006, y antes de que el estadio terminara de aprender su nombre ya había metido un gol. Parecía el comienzo de algo. Lo era, aunque entonces nadie podía medir cuánto. Veinte años después, en su sexto Mundial, ese mismo jugador volvió a pisar el césped de una Copa del Mundo y volvió a hacer lo único que de verdad sabe hacer cuando todo parece imposible: agrandar su propia historia.

El hat-trick de Messi ante Argelia, gol por gol

El debut argentino en el Mundial 2026 fue contra Argelia, terminó 3 a 0, y los tres goles llevaron la misma firma. Messi arrancó de titular y jugó hasta los 79 minutos. Entre el primero y el último pasó poco más de una hora de reloj y casi un siglo de historia.

El primero llegó a los 17: tras una asistencia de Rodrigo De Paul, controló en tres cuartos de cancha, encaró hacia el área esquivando la marca argelina y sacó un zurdazo colocado al ángulo. El VAR lo revisó y lo confirmó. El segundo, a los 60, fue de killer: Alexis Mac Allister probó de lejos, el arquero Anthony Mandrea no pudo retenerla y Messi apareció primero sobre el rebote para empujarla. El tercero, a los 76, fue de pura categoría: pase de Nicolás González y definición de primera para sellar el hat-trick.

A los 79, Scaloni lo sacó. No fue un cambio cualquiera. Le cedió el lugar a Nico Paz —una de las promesas de esta camada— y mandó a Messi a recibir, solo, el aplauso de pie de todo el Kansas City Stadium. Esa imagen, la del capitán saliendo entre una ovación que no terminaba, es la que va a quedar.

Cuántos goles tiene Messi en los Mundiales

Esos tres goles no fueron tres goles más. Antes de esta Copa, Messi acumulaba 13 tantos mundialistas, repartidos en cinco torneos: uno en 2006, ninguno en 2010, cuatro en 2014, uno en 2018 y siete en 2022, el año en que levantó la copa en Qatar. Con esos 13 se ubicaba en el cuarto escalón de la tabla histórica, empatado con el francés Just Fontaine, y mirando de reojo la amenaza de Kylian Mbappé, que acechaba con 12. Con el triplete ante Argelia, su cuenta personal trepó a 16: la cifra más alta jamás alcanzada por un argentino y, ahora, la más alta del planeta fútbol.

Los máximos goleadores históricos de los Mundiales

Antes de que rodara la pelota en Kansas, por encima de Messi quedaban apenas tres monumentos y un par de leyendas. Así estaba la cima de la tabla histórica antes del debut argentino:

  1. Miroslav Klose (Alemania) — 16
  2. Ronaldo (Brasil) — 15
  3. Gerd Müller (Alemania) — 14
  4. Just Fontaine (Francia) y Lionel Messi (Argentina) — 13
  5. Pelé (Brasil) y Kylian Mbappé (Francia) — 12

Le bastó un solo partido para reescribirla por completo. Con el hat-trick ante Argelia, Messi dejó atrás a Fontaine, superó a Müller, sobrepasó a Ronaldo y se sentó al lado de Klose en lo más alto de la eternidad: hoy comparten el récord de máximos goleadores de la historia de los Mundiales. Tres goles, cuatro escalones superados, una sola tarde.

Los otros argentinos en la historia goleadora de los Mundiales

La historia goleadora de Argentina en los Mundiales tiene nombres enormes, pero ninguno había llegado tan alto. Detrás de Messi, el máximo artillero albiceleste es Gabriel Batistuta, con 10 goles entre 1994, 1998 y 2002. Más atrás están Diego Maradona, con 8 y la cinta de capitán del campeón del 86; Guillermo Stábile, también con 8, el primer goleador de la historia de los Mundiales —máximo anotador del torneo inaugural de 1930, con la Argentina subcampeona—; y Mario Kempes, con 6, dueño del botín de oro de 1978.

Es una genealogía hermosa, pero ubica a Messi en otra dimensión. Ningún argentino había estado nunca en la cima de la tabla histórica de todos los Mundiales juntos. Stábile lideró el goleo de un solo torneo, el primero de todos, hace casi un siglo. Recién con Messi un argentino volvió a discutir, ya no la cima de una Copa, sino el trono de todas las Copas del Mundo a la vez. Y esta vez lo alcanzó.

Qué significa este logro para Argentina

Esto no se mide solo en goles. Se mide en lo que significa para un país que hace del fútbol una forma de contar quién es. Messi disputó su sexto Mundial a los 38 años, con una vigencia que nadie había sostenido antes, y lo abrió poniéndose a la par del goleador más grande de la historia. Cada uno de esos tantos es una clase de historia en tiempo real: une a Stábile con Kempes, a Maradona con Batistuta, y los empuja a todos hacia un número que ningún argentino había tocado.

Algún día, dentro de muchos años, alguien va a contar que estuvo despierto la noche del 3 a 0 a Argelia. Va a decir que Messi hizo tres, que igualó a Klose, que se fue ovacionado a los 79, y la voz se le va a quebrar un poco, como nos pasa con las cosas que sabemos que no se van a repetir. Porque eso fue lo que vimos: no un partido más ni una estadística más, sino a un argentino tocando la cima de una historia que empezó contra Serbia hace veinte años y que todavía, increíblemente, seguía subiendo.

El pibe que entró desde el banco se convirtió en el hombre que igualó las tablas que creíamos eternas. Y nos tocó a nosotros, justo a nosotros, estar acá para verlo.